El Centro de Promoción de la Mujer Gregoria Apaza es una Institución de Desarrollo Social que trabaja en el Alto desde 1983, promoviendo la igualdad y equidad entre hombres y mujeres.

50 mujeres de los distritos 8 y 14 de la ciudad de El Alto se graduaron como promotoras comunitarias, en los cursos de pollerería y construcción

Bajo el proyecto “Promoviendo las capacidades y la autonomía de las mujeres bolivianas para el ejercicio y protección de su derecho a una vida libre de violencia” que el Centro de Promoción de la Mujer Gregoria Apaza lidera con el apoyo de Alianza por la Solidaridad y el financiamiento de Junta Castilla La Mancha; el mes de mayo, de esta gestión se han iniciado las capacitaciones técnicas en pollerería, construcción y diseño de interiores. De forma paralela también se dio inicio a la formación integral de Promotoras Comunitarias para prevenir la violencia contra las mujeres. Estos procesos tuvieron la participación de 50 mujeres de los distritos periurbanos 8 y 14 de la ciudad de El Alto.

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La iniciativa partió de diseñar una acción estratégica preventiva para mujeres de distritos alejados del centro de la ciudad de El Alto en el marco del empoderamiento económico y personal, contribuyendo a disminuir los índices de feminicidios  y  violencia en  la ciudad de El Alto. (La Fuerza  Especial de  Lucha Contra  la  Violencia reporta 7 feminicidio y 3.000 casos denunciados en violencia)

Las capacitaciones se realizaron  en  sus espacios territoriales acompañadas  por  un  programa  radial, “La Gregoria”, que  mientras recibían  los contenidos las mujeres narraban  por  la radio sus aprendizajes,  así  también participaron en  ferias  de municipios  aledaños como Pucarani, para intercambiar saberes y productos hechos por ellas. Las participantes también motivaron a sus familias a ser parte de los procesos formativos, logrando  una responsabilidad compartida en el proceso.

“17 mujeres se graduaron como constructoras y especialistas en fachadas de interiores y 33 en costura de polleras y centros… esto es una primera etapa porque la segunda etapa es el seguimiento de la conformación de sus emprendimientos productivos. De estas mujeres, 46 también recibieron certificados como promotoras comunitarias”- indicó Carla Gutiérrez, coordinadora del Programa de Autonomías Económicas, Derechos Laborales y Productivos del CPMGA

Asimismo, agregó que se están conformando dos Asociaciones de mujeres que se capacitaron en los cursos: “se cuenta con las actas de constitución de la asociación de mujeres en construcción civil y decoración de interiores y como  productoras en polleras y centros, además seguiremos fortaleciéndolas en temas de mercado, formación de redes y asesoramiento. Es de nuestro interés que todas las señoras sigan con sus actividades”.

Por su parte Magali Chávez, coordinadora de Programas de Alianza por la Solidaridad (APS), señaló que es importante realizar estas capacitaciones para lograr una autonomía económica en las mujeres y un empoderamiento personal. Indicó que ahora ellas pueden replicar lo aprehendido con otras mujeres en la parte técnica y orientar a otras mujeres en situación de violencia como promotoras comunitarias.

“Las mujeres lograron reconocer que no es suficiente tener un empoderamiento económico o tener un empoderamiento personal, sino que ambos van de la mano lo que queremos es que estas dos fases de la vida se combinen para que ellas puedan seguir adelante, ojalá podamos lograr mayor apoyo de las autoridades para continuar con este éste proyecto piloto que tiene grandes resultados”, añadió.

 

Historias de vida de las participantes:

 

Ilsen Carvajal, una de las señoras que se capacitó en construcción expresó sentirse alegre ya que ahora junto a la asociación que están conformando podrán emprender una empresa de mujeres constructoras , “… nos sentimos satisfechas, claro que este es un inicio no el final, ahora sabemos más de nuestros derechos y también de construcción, muchas puertas se han abierto para nosotras, ya no somos como antes, podemos trabajar y sostener nuestra familia y ese es nuestro reto conformar una empresa de todas para seguir adelante y no caer”.

 “tengo 36 años, vivo en el distrito 14, zona Las Retamas, me llamaron para asistir a los cursos, me animaron y por eso también fui a la capacitación… hemos pasado las clases de pollereria me interesó mucho porque mi sueño fue costurar polleras, no terminé mis estudios porque fuimos una familia numerosa y siempre quise trabajar de algo… por eso me anime y dije voy a asistir a estas clases para generar mi propio recurso, mi propio negocio ahora esa es mi meta”, declaró Juana Mónica Avalos.

 

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