El pasado 31 de julio se llevó a cabo en las oficinas del Centro de Promoción de la Mujer Gregoria Apaza el encuentro intergeneracional “Juventudes con voz y poder, por los derechos sexuales, derechos reproductivos y una vida libre de violencia”, en el marco del Laboratorio de activismo digital de Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos (DSDR). La actividad contó con la participación de jóvenes activistas, promotoras comunitarias de salud y autoridades municipales de las ciudades de El Alto, Viacha y Pucarani.
El objetivo del encuentro fue articular y consolidar propuestas de incidencia sociopolítica en torno a diversas problemáticas vinculadas a los derechos sexuales y derechos reproductivos, tales como la interrupción legal del embarazo (ILE), la autonomía del cuerpo, la violencia sexual y la violencia en general. Las propuestas fueron elaboradas previamente por las juventudes activistas y las promotoras comunitarias, y presentadas ante las autoridades municipales. Un tema central fue el fortalecimiento de la implementación del programa nacional de Atención Integral Diferenciada para Adolescentes (AIDA), impulsado por el Ministerio de Salud y Deportes. Este programa busca garantizar el acceso a servicios de salud de calidad, gratuito o de bajo costo y confidenciales para adolescentes y jóvenes, sin embargo, enfrenta serias limitaciones en su aplicación en los centros de salud del país.
Ante esta situación, las y los jóvenes participantes manifestaron su preocupación por la falta de centros de salud que funcionen adecuadamente y por la ausencia de información clara y accesible sobre salud sexual y reproductiva. Asimismo, denunciaron la falta de una ley que garantice la Educación Integral en Sexualidad (EIS) en Bolivia. En este contexto, las propuestas presentadas buscan promover políticas que garanticen el acceso real a derechos fundamentales y contribuyan a la construcción de una sociedad en la que las juventudes puedan acceder a servicios de salud sin miedo ni vergüenza.
Entre las propuestas planteadas se destaca la incorporación de la Educación Integral en Sexualidad en el currículo escolar, la formación de docentes, el fortalecimiento del personal de los centros de salud, la divulgación de contenidos adaptados a adolescentes y jóvenes, y la creación de espacios de diálogo abiertos sobre derechos sexuales y reproductivos. También se propuso la realización de campañas de prevención que promuevan el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, así como la necesidad de incorporar el parto intercultural en los centros de salud. Las y los participantes enfatizaron la importancia de promover una transformación cultural profunda frente a los estereotipos y barreras socioculturales que aún persisten en torno a la sexualidad.
Durante el encuentro, se promovió el diálogo entre autoridades y participantes, conformándose mesas de trabajo para la elaboración de planes de acción adaptados a la realidad de cada municipio.
Este encuentro fue posible gracias al financiamiento de la Swedish Association for Sexuality Education (RFSU) y el apoyo técnico de la Coordinadora de la Mujer, organizaciones comprometidas con la promoción y defensa de los derechos sexuales y derechos reproductivos.